LEX FEMME/Por Margarita Arellano Hernández

El holocausto de los niños

En 1942 un hombre llamado Janusz Korczak, acompaño a 200 niños a la cámara de gas. Después de 80 años aún se sigue recordando este acto; en 1878-1942, este doctor, escritor, pedagogo, activista social, director del orfanato llamado “La casa de los huérfanos de Varsovia”, atendía, daba de comer, curaba, vestía y educaba a los niños de 5 a 14 años.

Durante la segunda guerra Mundial, Janusz Korczak dirigía el orfanato de los niños judíos, había dedicado toda su vida a cuidar a los niños. En 1956, se publicaron los diarios del Dr. Janusz, donde encontraron grandes pensamientos, decía que: “habría que cambiar al mundo”, lo que él quería decir,  que se debía cambiar la educación, así como los niños tienen derecho de ser tratados por los adultos con delicadeza  y respeto, él tenía sus propias definiciones como decir que la honestidad no razona, la verdadera honestidad, sabe muy bien, esto es mío y lo otro no.

En febrero de 1942, el Dr. Janusz, se encontraba en el orfanato y puso una rebanada de pan con mermelada en la almohada de un niño muerto y  dijo, esta es tu ración vivo o muerto un niño tiene derecho a recibir un pan con mermelada.

Cuando los Nazis crearon el gueto de Varsovia, el orfanato fue trasladado ahí, él no estaba obligado a ir, se negó a dejar a los niños solos, a pesar de la falta de comida, la miseria en la que vivían, Janusz peleo sin descanso para conseguir fondos para cubrir las necesidades de los niños, pero sobre todo a pesar de todas eses calamidades, el siempre trató de darles una vida digna a los niños, los Nazis, le ofrecieron inmunidad, por tratarse de quien era, pero él la rechazaba cada vez que se lo ofrecían y decidió quedarse a cuidar a 200 niños de su orfanato.

En Julio de 1942 comenzó el exterminio de los judíos en el gueto, el 5 de agosto soldados alemanes llegaron por los 200 niños huérfanos, para llevarlos al campo de concentración de Treblinka. Korczak decidió calmar el miedo de los niños y mantenerlos animados y dio la orden, “niños empaquen sus cosas tenemos que viajar”, salió de la mano de un niño encabezando la fila, atrás de él los 199 niños, todos los niños vestidos y arropados, algunos llevaban algún juguete en la mano, de dos en dos fueron subiendo a los autobuses, mismos que lo llevarían al campo de exterminio, cuando iban a llegar al destino un agente de las SS, reconoció Dr. Janusz, le ofreció la oportunidad de salvarse, pero una vez más volvió a rechazar y respondió, “amigo jamás dejare a mis niños y estaré con ellos hasta el final”

El Dr. Janusz korczak sacrifico su propia vida para tranquilizar y acompañar hasta la muerte a sus 200 niños, la bondad, humanidad, respeto y amor por los niños jamás se ha olvidado, treinta años después de su muerte le otorgaron el Premio de la Paz. En Israel existe una estatua en honor a el  cual, la llaman “El amigo de los niños y padre de los huérfanos”.

Correo: lexfemme.12@hotmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s