¡Cuidado, No traigo frenos!/Por Edgar Landa Hernández.

¡Cuidado, No traigo frenos!

Hace ya unos ayeres, mientras una joven inexperta, por primera vez conducía su auto, y debido a la falta de mantenimiento del mismo, su auto se quedó sin ¡frenos!

Ella, sin la pericia para poder maniobrar su vehículo, optó por asomarse a través de la ventanilla y gritar a los que por ahí pasaban qué debía de hacer ya que su auto no tenía frenos, a lo que un hombre ya de edad adulta solo le correspondió de una manera graciosa ¡váyase con cuidado y fíjese por donde circula vieja loca! 

Metros adelante la joven se detenía sobre un árbol cerca del parque de los berros.

Y así mismo sucede con nuestras vidas. En ocasiones debido a la inexperiencia actuamos bajo la soberbia o el desconocimiento sobre ciertos temas, porque aún no tenemos la capacidad de ejercer un control de cómo desenvolvernos en ciertos ámbitos.

Y tratamos de que alguien nos guíe, pero desafortunadamente con los que nos rodeamos están igual o peor que nosotros.
Es el conocimiento parte fundamental para el buen desarrollo de nuestras vidas.

Así como en los autos es necesario hacer una revisión periódica del sistema, así debe de ser con nuestra vida. Detenernos por un momento, checar que es lo que estamos haciendo mal y dirigirnos a aquel que tenga la suficiente experiencia para que nos instruya y sobre todo nos apoye sin jugar antes de saber que nos afecta.

Preguntar no es malo, quedarse con las dudas sí.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s